El aloe, también conocido como sábila, es una planta absolutamente maravillosa y llena de propiedades que seguro te pueden beneficiar en numerosas ocasiones. En este artículo, te hablo un poco sobre esta planta y sus propiedades, además de mostrarte el paso a paso para la obtención de su gel. 

CÓMO NOS CUIDA EL ALOE 

El aloe es una planta «suculenta», que significa que contiene jugo en su interior. De ese jugo obtenemos el tan preciado gel de aloe que tantas virtudes medicinales nos regala.

Existen más de 250 especies de aloe en todo el mundo, sin embargo, el uso para fines medicinales se limita a dos especies: Aloe ferox miller, de la que sólo se obtiene el acíbar, y el Aloe barbadensis miller, del que se obtiene acibar como gel de aloe. 

El acíbar

Entre la corteza de la «hoja» y la pulpa, se encuentra el acíbar que por su contenido en derivados hidroxiantracénicos (aloína, barbaloína…) tiene acción laxante y purgante totalmente contraindicada en casos de estreñimiento crónico ya que estímula el peristaltismo de los intestinos irritándolos lo que no solamente los daña a largo plazo sino que reduce la capacidad innata del organismo a producir sus propio peristaltismo. 

La pulpa o gel de aloe

El gel de aloe es un líquido mucilaginoso que se encuentra en el interior de sus «hojas» o pencas. Está principalmente constituido por agua y abundantes polisacáridos que se emplean para el tratamiento de heridas, úlceras, quemaduras y otras irritaciones e inflamaciones de la piel. El gel de aloe, por sus propiedades antiinflamatorias, cicatrizantes, antimicrobianas, demulcentes… se puede utilizar para el tratamiento de gingivitis, psoriasis, acné… ¡Y tambén puede ingerirse! El gel de aloe puede ayudar a regular el funcionamiento intestinal, calmar las mucosas irritadas y actuar como prebiótico favoreciendo al equilibrio de la microbiota intestinal. ¡Una maravilla! 

CÓMO EXTRAER EL GEL DE ALOE

Para la obtención del gel necesitamos una planta de pencas maduras que hayan desarrollado todas sus propiedades medicnales. Para ello, debemos esperar al menos hasta la primera floración de la planta que ocurre a partir del segundo o tercer año. Lo ideal es utilizar la planta de 3 a 5 años de edad transucrridos un par o tres de días tras haberla regado, de esta manera nos aseguramos que el jugo sea bien concentrado. 

Se deben de elegir las hojas más grandes de la parte inferior de la planta, esas son las más antiguas. Las pencas elegidas deben estar sanas, ni secas ni oxidadas. 

Para sacar la penca, se realiza un corte lo más cerca posible al tallo con un cuchillo y luego se tira de la penca de manera que la extraemos de una vez, sin romperla, procurando no dañar la planta. No es recomendable retirar más del 10% de la planta, esperaremos a que hayan brotado nuevas pencas antes de volver a cortarlas. 

Paso a paso para la extracción del gel de aloe

Una vez retiradas las pencas necesarias, cortamos la parte blanca de base de la penca y la colocamos boca abajo en un recipiente con agua durante 24 horas para que vaya soltando la aloína. Observaremos que deja el agua teñida de rojo.

Transcurridas las 24 horas, retiramos las pencas del recipiente y las lavamos bien con agua. Seguidamente, retiramos los talerales puntiagudos.

Retiramos la piel de la penca con la ayuda del cuchillo.

Con la ayuda de una cuchara retiramos la pulpa.

Limpiamos la pulpa del aloe con agua fría para retirar posibles trazas de aloína y aprovechamos para revisar si nos ha quedado algún trozo de piel y lo retiramos.

Batimos el gel con la batidora de mano y lo filtramos. Observaremos que a obtenemos un líquido, un poco espeso y gelatinoso. 

 

Seguidamente podemos o bien congelarlo en una cubitera para poder utilizar siempre que queramos o transformarlo en un gel de aloe casero.

Conservación

El gel de aloe no se conserva muy bien, se oxida rápidamente y además también se contamina con microorganismos. Por esta razón, conviene congelarlo y así poder utilizarlo siempre que lo necesitemos. También podemos añadir este gel en la fase acuosa de nuestras cremas, champús, cataplasmas de arcilla…

Si queremos utilizar el gel durante un tiempo podemos añadirle antioxidantes como el ácido ascórbico (Vitamina C),  conservantes y  gomas para darle una textura más gelificada. 

REFERENCIAS: 

  • European Scientific Cooperative On Phytotherapy. ESCOP monographs The Scientific Foundation for Herbal Medicinal Products. Online series. Aloe capensis (Cape aloes). Exeter: ESCOP; 2014. Aloe vera. 
  • Susaeta. Curiosidades y recetas. Susaeta
 

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